jueves, febrero 23, 2006

El hombre "Plastilina"



El trabajar con público, la atención de público es algo complicado. Sea lo que sea. Dar informaciones, entregar servicios, cobrar o lo que sea. El tener la "plasticidad" para adaptarte a todo caracter es extraño. Te sientes como... Uhm.. como decirlo, como esas cosas con las que jugabamos cuando chicos(los de mi época, no se si aún lo hacen) esas plasticinas del tarrito amarillo y tapa roja con el niño sonriente en el dorso.
Empatía, así lo llaman en "mi ambiente". Es un valor escencial para entender un poco, una fracción del mundo de cada uno y a la vez para convivir con el otro.

miércoles, febrero 08, 2006

Gula veraniega


No se si es el que extrañaba mucho, si tengo ansiedad (mi peor excusa) o realmente el echo de estar lejos de casa hace que el comer no produzca el mismo placer.
Yo creo (ojo que esta es mi creencia) que no cocino tan mal. Trato de siempre darle un toque nuevo y que sea variado. Estando lejos de mi casa por los estudios,(fuera de la ciudad) aprendí a cocinar más cosas(mi mamá me dictaba la receta por el teléfono) o simplemente inventaba cosas. Ñami muy ricas... pero no era lo mismo.

Comer en MI casa, donde vivo con mis padres parece que sabe mucho mejor. ¿O será el verano? es que parece incontrolable el comer cositas ricas. Helados, frutas, la época de humitas, pastel de choclo, hasta los cumpleaños!. Llenos de torta, canapés y galletitas...

ya me da lo mismo lo que tanto me preocupó en el año, las calorías y grasas, adiós!
Es verdad también que estaba feliz por que estaba más delgada, venía el verano, los bikinis, la playa-... pero ni eso, por que no pude salir, así que adiós a la "buena figura" y bienvenida comida rica (no "Mc algo" pok esas cosas siguen sin gustarme), comida de casa, llena de colores por las carnes y verduras que la acompañan...


¿Oda a la gula veraniega? O es sólo una carga de "combustible" para el año?

sábado, febrero 04, 2006

Regalar una sonrisa


Una semana quizás no basta para cambiar el mundo (a menos que seas Dios), pero como simples mortales (ni tan simples depronto por que podemos llegar a ser muy complejos) algo podemos aportar , aunque sea sólo un momento en las vidas de otros.
Es muy cierto, y aunque muchas veces no lo creamos, el echo de dar una sonrisa puede alegrar el día de otro. O una palabra de aliento, un gracias, bien hecho! o simplemente escuchar a otro puede mover (y conmover) la vida del otro y muchas veces la nuestra. Ganamos mucho más de lo que se piensa al compartir un poco de sentimientos aunque sea con un completo extraño. Quienes han entregado este compartir desinteresado en cualquier circunsancia de la vida podrán comprenderme. Quienes no, los invito a tener una bella experiencia